Diario no diario. “Por un instante te vi”

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Hay cientos de miles de personas en el mundo y hay una gran probabilidad de que muchas me parezcan interesantes, atractivas, emocionantes… aunque sea por un día, un mes, diez minutos o la eternidad, o quizás nunca o un instante en un cruce de miradas, leyendo algo que escribió o admirando lo que construyó… aunque sea por un día, puede que os encuentre, conozca, compartamos, intercambiemos un trocito de nuestra vida, y por esto valdrá la pena el sobrevivir.

Puede que vuelva a la montaña nevada, que aprenda a esquiar, conozca los tipos de nieve, las tonalidades de blancos y grises del cielo; es posible que intuya los buenos días para deslizarme por las colinas y los que son mejor quedarse refugiado delante del fuego de la chimenea… pero quizás acabe mi vida y solo la haya visto por un día, sentido el gélido de hacer una bola de nieve y las risas de arrojárselas a mis hermanos, el caminar por el hielo resbaladizo, abrigarme hasta las orejas e incluso olvidar el frío cuando se impone la belleza del todo blanco.

Por cientos de miles de personas que haya en el mundo, cuando las encuentro, las vivo como si fueran únicas y nunca se fueran a ir de mí, y así es y será, ya que conformarán mis minutos, horas, días, meses o años, construirán mi persona y memoria, cambiarán pasos y formas de hacer, aprenderé palabras y gestos nuevos que me acompañarán toda la vida. Puede que llegue a conocerlas y aprender a vivirlas en su extensión, conozca los tipos de formas, color y grises de su carácter; es posible que intuya los buenos días para aventurarnos juntos y los que son mejor quedarse en silencio… pero quizás acabe mi vida y solo la haya visto por un día, sentido su mirada o risas en un trozo del camino, chocado en discusión absurda sin aportes o a protegerme de quien no quiero volver a ver o saber porque se impone el interés y la belleza de un planeta lleno de personas.

Puede que llegara a ser una gran esquiadora y conocer la montaña me llevara toda la vida.

Inventando. “Cuando te vas”

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Cuando te vas, necesito crear y conmover mis entrañas .

Cuando estás, quiero caminar y reposar contigo.

Cuando no estás, siento ganas de correr y subir montañas.

Cuando no te vas, quiero reír, bailar y caer en el abismo.

  ~

¡Quédate! y matemos la rutina que el sol y la luna nos exige.

¡Vete! y volaré con las luces en el cielo de sueños.

¡No te vayas! y la memoria creará con los dos una efigie.

¡No te quedes! y la ciudad será un campo de reflejos ajenos.

 ~

Cuando te vas, mi ego me acompaña y dirijo hazañas.

Cuando estás, todo parece más fácil y nada, imposible.

Cuando no estás, mi piel cambia de olor y analizo mis caras.

Cuando no te vas, las horas parecen pocas y lo hacemos creíble.

 

(Qué difícil es decirte adiós)

Diario no diario. “Dijo Shahrasad”

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“Después de gozar de amor y felicidad,

la separación dolor nos ha traído.

~

Estar juntos, y separados luego,

no puede más que destrozar amantes.

~

Mejor es el breve momento de la muerte

que los largos días de distanciamiento.

~

Aunque Dios a todos los amantes reúne,

de mí se ha olvidado y en ansia vivo.”

(Versos recitados por una doncella mientras Nuraddín Alí ben Bakkar abandonaba su cuerpo, en la noche 200 de Las mil y una noches)