Mientras trabajo suelo escuchar la radio, me pongo música preferida y llevo unas semanas escuchando ópera ¡Qué drama por dios!, si, la ópera… se me saltan las lágrimas mientras dibujo, y es decir poco, porque entra una congoja y una tragedia que sientes también ganas de cantar y soltar todo aquello que ronda por tu alma que se asemeja tanto a ese sentir.

Suelo cambiar bastante, escucho programas con los que me logro concentrar mientras sigo poniendo color al dibujo, captan mi atención y evitan que mi mente divague más allá del universo de la mesa de dibujar.

LaRecolectora_HMSY es tan difícil convivir con esa bolsa gigante que es el alma, que no es más que la conciencia… y no es sólo por lo que has podido errar o dejar atrás, es también por el dolor, la pérdida…

…y nos tenemos que aceptar, vivir con todo ello, sentirnos ni bien ni mal, simplemente, vividos, que es así la vida, lo bueno te lo tienes que coger en cuanto aparece, porque lo que no lo sea tanto, aparece y te deja… pues, eso, ya lo sabe cada cual, cómo te deja y cómo se supera… que no siempre se resuelven como quisiéramos, porque no todo depende de uno.

Curiosamente, la música me hace bipolar. A veces hay programas con música alegre y bailable, entonces hasta saco una sonrisilla mientras trabajo.

Hoy escuchaba ópera… ¡pero, qué tragedia vital he vivido, por dios!

Me concentro en muchas otras cosas que me hacen estar bien, quizás no alcance un estado de felicidad plena, pero es una felicidad calmada que me hace llegar tranquila y en paz al sueño.

Esta bipolaridad por la que me lleva la música, a veces, me resulta cada vez más familiar con esto del vivir. supongo que soy tan voluble como una hoja al viento,

Tengo muchos trucos para no dejarme llevar por la tristeza o no concentrarme en el dolor:

_Concentrarme en algo, como un programa en la radio.

_Cocinar, (anteayer hice trigo caramelizado, no me salió muy bien, pero ya sé para la próxima).

_Caminar y escuchar música y cantar, todo al mismo tiempo.

_Leer (últimamente lo hago apoyada en un árbol a la orilla del río, bajo el sol; ayer me cayó algo sobre la cabeza y al mirar vi que eran dos lagartijas que a saber qué andaban haciendo para caerse).

_Respirar haciendo “la hipopresiva” mientras escucho la banda sonora de “Deseando amar”, que la pongo para que se repita todo el rato, 15′.

_Dibujar en una libreta lo que me salga del alma, que a veces no me sale nada, se me queda el bolígrafo clavadito en el papel con un punto inamovible.

_A veces no soy yo, es una llamada o un familiar o amigos que me envían wassap y durante un ratillo solo pienso en eso.

_Trabajar, esto es lo que mejor me sienta. Sobretodo cuando he de salir de la mesa de trabajo y voy a imprimir, a comprar material, mostrar el producto o hacer visitas de control. Es como salir y llegar a un punto de destino, y después otro y otro y otro… y cuando vuelves a la mesa, sigues… y casi que se acaba el día.

_Correr. Esto me encanta, aunque en los últimos dos meses he debido parar porque no me siento del todo fuerte. Me canso mucho. Me cuido bastante, como bien, no cometo excesos. Quizás comience a correr la próxima semana.

_Pensar en los demás, esto también me hace olvidarme de mis cosas. Es normal, a veces, mi trabajo depende de mi productividad y de lo que yo mueva, así que es bastante solitario aunque me llegue a relacionar. Pues eso, pensar en otros, pararme, llamarles, preguntar qué tal van, cómo llevan esto o lo otro.

_Llamar a mi madre, la pobre… que yo la llamaría todos los días, pero también me gusta que guardemos anécdotas para contar. Nos reímos.

_Sentarme a tomar un café en una terraza y escuchar las conversaciones de la gente. Este fin de semana un hombre se encuentra con una mujer:

-Hola, ¿cómo está usted?

-Bien, me he divorciado.

-Vives con tus hijos.

-Solo… ¡busco novia!

-¡Anda, pues yo tengo tres hijas!, una es muy apañá, la otra está casada y tengo otra que es un primor.

-¿Está soltera?

-Está en Atarfe.

En fin, esto me hizo reír durante un buen rato y lo conté a las compañeras y nos reímos.

_Vestirme con mucho colores combinando lo que puede que a primera vista no va, pero yo consigo que vaya.

_Meditar. O algo parecido, me pongo música de fondo (ésto más bien por evadir el ruido exterior de coches y televisión), me tumbo, uso alguna técnica de relajación y a veces me quedo drogui. Después de unos 45′ estoy con tal paz que hasta siento que soy feliz.

_Comer una manzana hasta dejar solo el rabo, y lo hago tan consciente que la disfruto en cada bocado.

_Jugar al ajedrez, al desayuno, por ejemplo.

_Y ¡yo qué sé! …hago lo que puedo… para que cada día no pase inadvertido, pero sobretodo no me gusta estar triste y me estoy haciendo algo intransigente con la melancolía y la decadencia social, lo que no me aporta, lo que no me gusta o no quiero ver. Por esto, no veo la televisión, no consumo casi nada que sea muy consumista.

_Intento no pensar en lo que no he hecho bien, recordar lo que sí he hecho bien o con lo que me he sentido digna y ha hecho feliz a otros o a mí. Me sonrío y hago que mi amor propio no se vea dañado por mis errores o fracasos.

_En fin, escribir, lo hago al levantar o al acabar el día. Esto es lo que hace que me libere de cualquier cosa, no es como la pintura, no conlleva ningún material, más que un bolígrafo o una página de word o este blog. Ya ven, a veces no reflejo mi propio parecer, es algo que escucho o veo o intento comprender poniéndome en otras situaciones. Escribir me hace comprender mejor el mundo, a los demás y  a mí. Saber porqué hacemos lo que hacemos y, bueno, a veces no me sirve más que para pasar el rato concentrada en el dolor y regodearme en metáforas… ¿qué voy a hacer?, menos mal que otras tantas pienso cosas constructivas. , es algo que necesito, quizás porque es un deber para con los demás, pues saturo una barbaridad, con mis preguntas, ironías, soltando todo lo que se me pasa por la cabeza u opinando sobre todo lo que oigo o veo.

Intento no pensar, de verdad, lo intento con todas mis fuerzas… el truco está en moverse y charlar con otros, hacer cosas, muchas cosas… pero ¿cómo desenchufo mi mente mientras paso horas sobre la mesa?

 

¡Con música!, hoy con ópera… y aunque se me hayan saltado las lágrimas, a moco tendido… ¡ha sido maravilloso!, he seguido dibujando.

Vamos cumpliendo años, menos mal que siempre hay un presente que vivir y una vida por comenzar cada mañana delante de nuestras narices.

Pronto será el aniversario del día en el que mi madre me parió, yo la llamo para felicitarla por haber tenido una hija tan guapa, y ella se ríe, pero es así, me lo contó siempre, que nací preciosa.

Me comeré un merengue de fresa, el preferido de mi padre (de casi toda la familia de mi padre y la mía), y mi preferido, claro está.

Anuncios