Diario no diario. “Pensamientos fugaces sobre el enemigo”

1 comentario

(Me pregunto el porqué siento, a veces, que hago las cosas como si fuera contra un enemigo, cojo fuerzas de un adversario imaginario. Quizás necesito un motivo en contra de mi voluntad o libertad, para motivarme a hacer algo. Y no es así, no soy consciente cuando lo hago, hoy me di cuenta, no hay enemigos. Siento ahora, un poco de miedo al seguir caminando en la misma dirección, sin esperanza de una victoria en la cruzada. Porque no existe tal batalla.

He mirado mi cuerpo y la armadura no estaba, no sostenía ninguna espada, me encuentro vestida de “normal”, de una persona sin más que las dos manos y los dos pies, una mochila a la espalda, un camino por recorrer, ojos temerosos, ilusionados y “cagaos” de miedo por lo por venir. Siendo así, no me queda otra que aliarme conmigo, con todo, contigo.

Necesito humildad y cambiar mi manera).

No hay enemigo, no has de defenderte, no hay contrincante, no hay amenaza.

No es una batalla el vivir.

La lucha es a favor de algo o de alguien.

Resolvamos, pensemos, decidamos, corrijamos.

Somos aliados, nos daremos las manos para ayudar, apoyar, acariciar, dar o recibir.

~

No hay enemigo, no has de prevenir, no hay oponente, no hay maldición.

No es la guerra el vivir.

La contienda es dirigida hacia lo mejor.

Gritemos, hablemos, discutamos, razonemos.

Seremos aliados, nos daremos las manos para soltar, construir, ir o venir.

Mi cuerpo. “Rodilla y mano”

Deja un comentario