Realidades sensitivas

Mi realidad depende de mis sentidos y éstos de mi pensamiento.
El pensamiento está supeditado a los remanentes en mi cerebro creados a través de mis sentidos.
Pensar y sentir crean en mí una realidad que permanece como residuo para la realidad presente.
Hoy vivo con la continuidad de pensamientos y sentidos proyectados del pasado, con los que mis sentidos parten para seguir percibiendo la realidad sensible.

Las realidades sensitivas son las que condicionan al pensamiento, y el pensamiento manipula los sentidos para la percepción cerebral de lo sentido. La imaginación o la fantasía serían el producto de este juego que creamos para transformar lo percibido sensiblemente en objeto tangible, con forma, color, sonido u olor; por lo que sentimos a través del cerebro nuevos estímulos parecidos a los que nos llegan a través de los sentidos, fabricados por el pensamiento. El mundo sensitivo está condicionado por los residuos de la experiencia, de la memoria y de los objetos creados por la fantasía, por lo que yo puedo vivir en una realidad sensible aportada por el exterior que toma como referencia lo ya experimentado, desarrollando mi capacidad sensitiva, haciéndolas expertas de ciertas formas ya creadas en el pensamiento; limitándola, a veces, a percibir otras y crear nuevas.

Nos hacemos expertos en formas de sentir y nos es muy difícil dejar abiertos los sentidos a nuevos pensamientos que generarían una realidad sensitiva más rica y variada capaz de aumentar nuestra capacidad sensible. Creo que tanto sentidos como pensamientos se pueden comunicar de forma tan fluida como limitada con respecto a la concreción de las formas imaginadas, dándoles carácter real o valioso para el desarrollo de nuestro yo. No hay límite en la creación mental de objetos imaginados, así como no lo hay en la especialización de formas de sentir; tan libre y abierto como sea el pensamiento, así lo serán nuestros sentidos.

Las realidades sensitivas no son por sí solas, necesitan del pensamiento tanto como del estímulo externo, de la memoria y de la experiencia. La víscera principal del yo serían los sentidos, el corazón, que depende irremediablemente, del cerebro, el pensamiento, que hace arrítmica la realidad sensitiva.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: