¿Por qué mujer sin igual?

¿Por qué mujer sin igual?

Porque así me siento. Es que a veces ni me siento mujer.
Todo depende de dónde me encuentre, con quién, lo que leo o veo. Sin igual, porque no me gusta pertenecer a unos conceptos generales que luchan en el tiempo y espacio social, cansada de que te valores por ser mujer, hombre, transexual o bisexual; cansada de rellenar: femenino, singular, señorita, casada, soltera, separada o virgen… ¿a quién le importa?.

Soy mujer porque nací con sexo femenino, o sea, ovarios, útero, vagina, clítoris…
Soy mujer por las funciones y diferencias anatómicas y sexuales al hombre.
A cada uno le condiciona de manera física, como a la mujer en este caso; la de tener ciclos fértiles, reproductivos, estados gestacionales o amamantamiento. Pero también soy mujer por componentes culturales y valores sociales, que han generado una imagen que se rige por conceptos de los que partimos desligándolos de la naturaleza
más carnal y físicamente real.

Pero a veces me siento perdida, ya que me siento como si esa parte, cultural y social, influyeran tanto en mí, como para que la percepción sobre mí misma cambiara más allá de una forma anatómica o funcional.

Si yo no sintiera mi sexualidad, ¿qué sería?.
Supongo que quedaría lo que conciba mi entorno. Pero lo que realmente soy es todo ello, lo que me siento ser y a lo que me hacen pertenecer. Aún así, mi entorno y mi cultura también la conformo yo, como ser e individuo que se siente y puede generar y cambiar otra forma de percepción. Cada uno tiene un propio sentir de sí mismo, tan particular e individual, que le hace ser un “ser sin igual”. Aún aceptando mi “ser sin igual” necesito reivindicar y recordar que, aún siendo individuos sin igual, somos iguales más allá de haber nacido hombre o mujer.

 

Mujer sin igual.

A %d blogueros les gusta esto: